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Recorrido completo · NGT · producto propio · 2026

Taller a Punto

Un sistema para talleres y rectificadoras que se instala en la PC del taller y funciona sin internet: lo que entró queda firmado, el presupuesto se suma solo, el depósito se descuenta solo y el tablero dice cada mañana a quién hay que escribirle. Lo que sigue es el sistema entero, pantalla por pantalla.

taller-a-punto.com
  • Node.js
  • SQLite (node:sqlite)
  • Cero dependencias
  • Windows
  • ARCA · WSAA y WSFE
Portada de taller-a-punto.com: «El taller entero, en orden y a punto», con el tablero del sistema y el botón para probarlo 14 días
El sitio es el publicado. Todo lo demás sale del sistema de verdad —el mismo código que baja el instalador— corriendo sobre una base de prueba con un taller inventado, «Rectificadora Ferrán»: doce clientes, catorce piezas en todos los estados, stock, cobros y tres facturas. Los datos de un taller de verdad no se muestran en ningún portafolio. Las facturas se emitieron contra un ARCA de prueba: el sistema las marca así y no tienen valor fiscal.

Tablero

A la mañana, el sistema dice a quién escribirle

Arriba de todo no hay un menú: hay una lista que se llama «Para avisar hoy». Junta lo que en un taller se olvida: la pieza que está lista y nadie le avisó al cliente, la fecha que se le prometió y ya pasó, el presupuesto que se mandó y no tuvo respuesta, el que está por vencer y el que se llevó su pieza y quedó debiendo. Cada renglón dice por qué está ahí y cuánto falta cobrar. Abajo, las piezas que hay en el taller con su estado, y cuatro números: cuántas hay, cuántos presupuestos esperan respuesta, qué se entregó en el mes y cuánto vale el depósito.

Tablero de Taller a Punto: cuatro totales, la lista «Para avisar hoy» con seis clientes y el motivo de cada uno, y las piezas en el taller con su estado
Ventana «Avisarle al cliente» con el mensaje de WhatsApp ya escrito: qué se hizo, qué repuestos lleva, el total y el saldo
«Avisarle» arma el mensaje y abre el WhatsApp del taller con el texto listo. El que aprieta «Enviar» es el dueño, desde su número; el sistema anota que se mandó.

Recepción

Lo que entró, firmado el día que entró

La discusión de «yo te la dejé con el árbol de levas» se corta en la recepción. Cada pieza queda con el cliente, el vehículo, la falla que contó, en qué estado llegó, con qué vino —un clic por cada accesorio de una lista— y la fecha que se le prometió. Las fotos de cómo llegó quedan pegadas a la ficha. El remito sale por duplicado: uno se lo lleva el cliente firmado, el otro queda en el taller. Y la etiqueta va pegada a la pieza, con el número de trabajo en grande y un QR que le abre al cliente el WhatsApp del taller.

Recepción N° 7: una tapa de cilindro en proceso, con cliente, vehículo, falla, estado de llegada, el árbol de levas que vino con la pieza y una foto de cómo llegó
La foto es de una tapa de cilindro real, de Wikimedia Commons (CC0).
Remito de recepción impreso, con los datos de la pieza, lo que vino con ella y el lugar para la firma del cliente
Etiqueta de la pieza: trabajo N° 00007, cliente, vehículo y pieza, y un QR para consultar por WhatsApp
Agrandada para que se lea: impresa es una tira que se recorta de una hoja A4 común.

Presupuesto

El presupuesto se suma solo, y dice cuánto te queda

Un presupuesto es una lista de trabajos, y cada trabajo lleva su mano de obra —un precio fijo o horas por tarifa— y sus repuestos. Los trabajos que se repiten salen del catálogo con un clic. Los repuestos salen del depósito y, cuando el trabajo arranca, se dan de baja solos; si hay que deshacerlo, vuelven al stock con un botón. Al costado, el total y lo que no sale impreso: cuánto costaron los repuestos y cuánto le queda al taller. Abajo, los cobros —seña, transferencia, lo que sea— y el saldo. El cliente recibe una hoja limpia, en papel o en PDF.

Presupuesto N° 2 entregado: tres trabajos con su mano de obra y repuestos dados de baja, los totales con la ganancia interna y dos cobros con saldo cero
El mismo presupuesto impreso, como lo recibe el cliente

En el taller

Qué se está trabajando y qué está listo

Lo que hay adentro del taller, en tres columnas: aprobado y por empezar, en proceso, y terminado y por entregar. Cada tarjeta dice de quién es, qué vehículo, qué trabajos lleva y cuánto suma, y cada columna tiene su total: lo terminado y sin retirar es plata que ya está hecha y todavía no entró. Marcar una pieza como lista es lo que la hace aparecer en «Para avisar hoy» del tablero.

Pantalla «En el taller» en tres columnas —aprobados, en proceso y terminados por entregar— con el total de cada una

Depósito

El depósito se conoce sin ir a mirarlo

Cada repuesto tiene cantidad, ubicación, costo, precio y un mínimo; lo que llegó al mínimo aparece arriba, listo para reponer. La factura del proveedor se carga entera de una vez: el sistema propone a qué repuesto va cada renglón, y al guardarla todo entra al stock con el costo promedio y el precio de venta recalculados. Cada entrada y cada salida queda anotada con su motivo.

Stock del taller: repuestos con ubicación, cantidad, mínimo, costo y precio, con los que hay que reponer marcados
Factura de proveedor ya cargada: cuatro renglones que entraron al stock, con el costo de cada uno y cuántos quedaron

Factura

La factura sale del mismo presupuesto

Con un presupuesto aprobado, «Facturar» pide el comprobante a ARCA y lo guarda con su CAE y su QR, listo para imprimir o mandar en PDF. El sistema emite Factura C y nota de crédito C, que es lo que usa un taller monotributista; las de responsable inscripto están calculadas pero todavía no se ofrecen. Ajustes guía la puesta en marcha paso a paso —quién factura, el pedido del certificado, el certificado, el ambiente y el punto de venta— y la clave privada del certificado no sale de la PC del taller. Durante la prueba se ensaya todo contra el ambiente de prueba de ARCA; para emitir comprobantes de verdad, la licencia tiene que incluir el módulo de facturación.

Lista de comprobantes emitidos: tres Factura C marcadas como de prueba
Factura C impresa de la rectificadora inventada, con el detalle, el total, el CAE, el QR y la leyenda de comprobante de prueba sin valor fiscal
Emitida contra el ARCA de prueba que usan las pruebas del propio sistema. Por eso dice «sin valor fiscal»: una factura de un taller de verdad no se muestra.
Ajustes de facturación con los cuatro pasos tildados: quién factura, el pedido del certificado, el certificado de prueba y el ambiente con su punto de venta

Copias

Los datos son del taller, y no se pierden

El sistema guarda una copia por día en la propia PC y, si se le elige una carpeta afuera —un pendrive, un disco externo—, copia ahí también, sola cada seis horas mientras está abierto o cuando se aprieta «Copiar ahora». Las fotos se copian afuera también. Restaurar es un botón. Y todo se exporta a Excel —stock, recepciones, presupuestos, movimientos, clientes—, para el contador o para que los datos sigan siendo legibles aunque algún día no exista más este sistema. Si la licencia vence, el sistema pasa a sólo lectura, pero copiar y exportar no se bloquean nunca.

Panel de copias: copiado hoy afuera de la PC, las fotos incluidas, los botones para copiar y restaurar, y la exportación a Excel
La carpeta es de ejemplo: en un taller es la letra de un pendrive o de un disco externo, y se elige con «Cambiar carpeta».

Reportes

A fin de mes, cuánto quedó de verdad

El reporte separa la mano de obra de los repuestos, que es la única forma de saber en qué se gana, y muestra la ganancia sobre lo que se entregó. Abajo, los repuestos que más salen, los trabajos más frecuentes, los clientes con más trabajos y cuántos presupuestos se convierten en trabajo: los aprobados, los que todavía esperan respuesta y los rechazados. Cada cliente tiene además su ficha, con el historial de todo lo que se le hizo a cada vehículo.

Reportes del mes: lo entregado, mano de obra, repuestos y ganancia; repuestos y trabajos más frecuentes, clientes con más trabajos y de presupuesto a trabajo
Lista de clientes del taller con sus vehículos y trabajos

El sitio

Se baja, se prueba 14 días y se decide

Taller a Punto se vende desde su propio sitio, y el sitio hace una sola cosa: que el taller lo pruebe con su trabajo real. Se descarga sin registro ni tarjeta, se instala en tres clics y la prueba de 14 días arranca sola, con el sistema completo. Si sirve, la licencia se pega sobre lo que ya se cargó; si no, los datos siguen siendo del taller y se exportan. Lo que el sistema no hace también está escrito, antes y no después: no es una app de celular, no manda WhatsApp solo y no se actualiza por su cuenta.

Página «Qué hace» de taller-a-punto.com
Página de descarga de la prueba gratis de 14 días en taller-a-punto.com
Portada de taller-a-punto.com en el celular
Página «Qué hace» de taller-a-punto.com en el celular

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